En España (y en muchos países de habla hispana), más del 30% del suelo rural está infrautilizado o abandonado. Parcelas sin cultivar, fincas sin titular claro, polígonos industriales vacíos… son síntomas de un reto mayor: la desconexión entre el potencial del territorio y su aprovechamiento real. Los ayuntamientos lo saben mejor que nadie: quieren atraer …










